A Quinn no le importan las nimiedades, especialmente cuando se trata de pollas. Por eso le gustó tanto la polla de nuestro chico Ike. Fue amor a primera mamada. Con cada movimiento que hacía por su larga polla, Quinn no podía creer lo grande que era. Utilizó su lengua para constreñirla y debilitar la cabeza con placer. Después de mantener la cabeza quieta e Ike folló ferozmente su boca, fue el momento perfecto para una corrida de nueces. Quinn chupó ese artilugio como una zorra deshidratada que acaba de pasar siete días en el desierto. Esa carga húmeda la dejó sintiéndose como si estuviera en un oasis… ¡de semen!Descargar Quinn Wilde en ‘Oasis Of Cum’Descargar Quinn Wilde en ‘Oasis Of Cum’