Probarse la ropa hace que Emillia sienta el calor como ninguna otra cosa, ya que significa desnudarse constantemente y luego mirarse en el espejo. Cuando las ganas de correrse la abruman, la pelirroja de sangre caliente se quita el último atuendo y comienza a explorar sus tetas apretadas y su calva con los dedos.Descargar Emillia en ‘Bouncy’Descargar Emillia en ‘Bouncy’