Sarah Arabic se acaba de casar hace unas horas, y por fin ha llegado el momento de perder la virginidad. Nerviosa por el gran momento, llama a su mejor amiga para pedirle consejo. Su mejor amiga le dice que no se preocupe, ¡el sexo vaginal es igual que el sexo anal! Sarah se da cuenta de que podría haber estado haciendo sexo anal todo este tiempo para practicar esta noche, y se pone aún más nerviosa. Su amiga sugiere que Sarah busque a alguien para practicar, así que llama al dueño del hotel, Scott Nails, a su habitación. Chico... ¡Scott está a punto de vivir una aventura salvaje y exagerada!