Dos detectives sexys y severos (Lilith Grace y Aria Sloane) pasan por la casa del sospechoso puta Ryan Reid para interrogarla sobre un reciente robo a joyas. Vestido con lencería y un brillo sospechosamente caro, Ryan intenta desviar la entrevista con la seducción, irritando a los detectives pero excitándolos al mismo tiempo. Finalmente, Ryan consigue lo que quiere y convence a los policías atractivos para que se la follen, llenando su coño de consoladores mientras el trío mantiene sexo lésbico intenso... ¡Mientras ella no lleva nada más que las joyas robadas!