Kate Quinn siente la necesidad de una buena creampie. Quiere que su hermanastro, Sam Bourne, se lo dé. Al ir a la ducha, se masturba con la cabeza hasta que oye a Sam escuchar. Sam sale corriendo cuando Kate le llama la atención, así que vuelve a su habitación, donde Sam se esconde para seguir jugando con la cabeza. Sam estornuda y Kate se sorprende al verlo. Como Sam ha arruinado su orgasmo dos veces, Kate le dice que le debe su semen. Enganchando un tobillo alrededor del cuello de Sam, lo atrae hacia su coño para empezar a enmendarse haciéndole sexo oral. Luego insiste en que Sam se lo meta en su coño codicioso y la folle bien. Kate al menos es lo suficientemente amable como para hacerle una mamada a su hermanastro antes de seguir usándolo como su consolador personal. Subiendo a bordo, ella lo monta en forma de vaquera invertida. Luego se gira de rodillas para animar a Sam a entrar. Cuando Kate vuelve a estar en la cima, monta hasta que Sam está listo para correrse. Luego se hunde del todo para poder disfrutar cada parte de su creampie.