Bajo contrato
Paula odia a su hijastro, Jessy. Aún así, no puede evitar sentirse atraída por su ego, tal vez sea su vibra de chico malo sexy lo que anhela. Cuando Jessy hace insinuaciones sexuales hacia ella, decide tomar medidas y cumplir su máxima fantasía follando con él. Pero, como debería hacer una mujer de negocios astuta, primero redacta un contrato que garantiza que él será discreto cuando los dos finalmente se conecten. Sorprendida por su audacia, Jessy piensa que la llamará farol al firmar el contrato, pero Paula está muy seria y muy mojada... Abriéndole las piernas y metiéndole el coño en la cara mientras él se la come con toda la pasión que podría esperar de un joven cachondo.












































