Follaban juntos, pero cada uno jugaba su propio juego
Este pueblo me tiene miedo. Vi su verdadero rostro. Las calles son una prolongación de las alcantarillas. Cuando la inmundicia acumulada de la lujuria les llegue a la cintura, todas las prostitutas y matones mirarán hacia arriba y gritarán: '¡Cambiamos de opinión, pagaremos la deuda!' Y yo susurraré: 'No'. La noche apesta a fornicación y a remordimiento de conciencia, lo que significa que es hora de que salga a cazar...

































