Descripción de escena:
Los escépticos son el mayor problema de la civilización moderna. No hacen nada, pero siempre están dispuestos a escupir incluso sobre las mejores empresas. Al no ser expertos en nada, siempre están dispuestos a hacer sus comentarios nihilistas sobre literalmente cualquier cosa, desde la sopa primordial hasta el efecto de los gluones en la erección del futuro presidente de Oceanía, desde la flagelación pública hasta el comer el culo. Sin embargo, es bueno cuando un amigo fiel está dispuesto a echar una mano y convencer al cínico de que al menos una de sus teorías es una completa tontería...






























































