Esta pequeña y sexy grillita se acercó a la cuna para que la acariciara un poco. Al principio no entendía por qué necesitaba desnudarse para frotarme el coño... pero ¿por qué no? Yo no quería arruinarle la camisa y la falda con mi semen. Ella se desnudó y yo me puse duro. Trabajó en una tanda durante unos minutos hasta que llegó el momento de esparcir esa masa de pastel humano por todas sus tetas.