Hombre, las chicas de hoy en día... cuando era joven no era tan loco, ¿verdad? Llegué a casa y encontré a Lilly, nuestra niñera, durmiendo en el sofá como si no fuera nada cuando se suponía que debía estar cuidando a mis hijos. Sabía que tendría alguna excusa tonta preparada, pero nunca esperé que se arrodillara y me chupara la polla para salirse con la suya... ¡Oh, bueno, supongo que tendré que volver a casa temprano más a menudo entonces!