A Lana Smalls le gusta mucho su hermanastro, Sam Shock. Ella tiene un plan para meter su semen dentro de ella y hoy es el día. De pie en la sala de estar lavando la ropa con un atuendo súper diminuto, Lana espera que Sam salga. Cuando lo hace, ella le dice a Sam que necesita que la lave. Sam aclara: Lavar a Lana o era su ropa, y Lana dice ambas cosas. Sam duda, pero luego recoge a Lana y la pone en una canasta de ropa sucia para llevarla a la lavandería. Está claro que los hermanastros han estado coqueteando por un tiempo, porque cuando Lana se acerca a Sam, él le devuelve el coqueteo. Ella se ofrece a envolver sus manos de tamaño divertido alrededor de su polla, y Sam no la detiene. Sacándolo, Lana se pone a trabajar acariciando el pene y chupando la punta en su pequeña boca. Es tan giradora que le cuesta tragar toda esa gran polla. Cuando Lana le dice a Sam que quiere sentir que la folla, se pone de pie y se quita la tanga antes de inclinarse sobre la secadora. Yendo a por el oro, Sam lo mete. Ese grande llena el pequeño cuerpo de Lana hasta arriba. Ella gime y chilla de placer cuando Sam se lo da. Cuando se acuesta sobre una toalla, Lana se sube alegremente a bordo para dar un paseo en tieso. Se encuentra de nuevo encima de la secadora, esta vez de nalga con los muslos bien abiertos para que Sam vuelva a entrar en ella. Frotando el clítoris de su hermanastra, Sam la saca antes de darle un gran exceso de semen. Radiante por su creampie, Lana admite que no toma anticonceptivos.