La amiga de Mia está intentando convencerla de tener sexo con su padrastro Reese. Mia sabe que el hombre está buenorro (especialmente con su uniforme médico) y no le importaría enfadar a su madre haciéndolo, así que espera a que vuelva a casa del trabajo y empieza a seducirlo. El plan funciona a las mil maravillas, ya que Reese aprovecha la oportunidad de darle su polla a su preciosa hijastra, una chica guarrilla a la que le encanta que le rellenen el coño con la carne de hombres mayores.