Si quieres que Eva Foreva te enseñe sus líneas de bronceado, solo tienes que pedirlo y la pelirroja empezará a desnudarse. Es lo suficientemente salvaje como para posiblemente hacerlo en público. Una vez que empieza a quitarse la ropa, no hay forma de que se la vuelva a poner hasta que ese pelucho haya tenido un orgasmo.