Es otro hermoso día en Europa del Este, y eso significa otra aventura al aire libre. Esta vez, mi hombre y yo vamos en un paseo panorámico en góndola por las montañas, y la vista es impresionante. Una vez que estamos en el aire, empiezo a tener algunas ideas traviesas sobre lo que quiero hacerle, así que me arrastro hacia su entrepierna y abro bien la boca. Deslizo la punta de su pene sobre mi lengua y hago girar hasta que está listo para estallar. Luego, saboreo el sabor de su nuez en mi boca... Con amor, Eva Elfie.