Una cosa es que te inviten a una fiesta, conocer gente realmente genial y no hablar de la cerveza gratis. Pero otra cosa es entrar en tres habitaciones diferentes y ver a las perras siendo folladas al estilo Cali. Este fue mi primer viaje a Los Ángeles y estar allí para un festival de sexo en la casa de Mofos es la razón por la que volver por más no será una pregunta.