Descripción de escena:
Shay es una gran traficante de drogas, lo único que tiene que hacer es drogarse para darse cuenta. Cuando el detective Michaels llama a su puerta, la arrestan por tráfico de drogas, pero ella se las arregla para utilizar las pocas células cerebrales que le quedan para sobornar al policía, dándole un batido propio.



















































































