Descripción de escena:
Elsa Jean siempre tuvo un corazón enorme. Es lo que la llevó a encabezar una campaña de petición para ayudar a salvar el medio ambiente. Lo que ni siquiera Elsa se dio cuenta es que también tenía un hambre enorme... para una gran polla negra. Cuando el guapo y cincelado Mickey Mod abrió la puerta a sus solicitudes caritativas, Elsa se puso lujuriosa de inmediato. Trató desesperadamente de mantener la compostura y hacer que firmara su petición, pero no pudo resistirse a sus encantos casuales, fríos y seductores. La pequeña y burbujeante rubia rápidamente cayó de rodillas, su dulce sonrisa se transformó en una mirada de puro asombro mientras desenvainaba el martillo de amor de ébano colgado de Mickey y golpeaba la parte posterior de su garganta con él. Sin dudarlo un momento, Elsa abrió sus muslos blancos como lirios para acomodar la polla más grande y negra que jamás había conocido. Puede que no haya salvado el planeta ese día, pero Elsa Jean se fue con un recuerdo que siempre saborearía.


























































































