Ally Berry estaba sola en casa cuando Leo Valentino pasó por allí. Se suponía que debía reunirse con su hijo, pero su hijo llegaba tarde. Quería esperarle. Pero como estaba sudando por el entrenamiento, ¿podría darse una ducha rápida? A Ally le gustó esa idea. Ella le llevó a su ducha y le espiaba mientras él se duchaba. La pillaron y a Leo no le importó que se uniera a él. La piel desnuda hizo su trabajo y en poco tiempo ella le estaba chupando la polla y empezaron a follar. La trasladaron al dormitorio donde ella le montaba y follaron en muchas posiciones. Leo se vino en su cara y boca.