El hábito de juego de Sean lo ha llevado al agua caliente: no puede pagar la factura de su hotel. Está a punto de huir, pero la administración del hotel envía a la atractiva empleada Abby Lee Brazil a su habitación para que arregle su cuenta. Ella le hace un trato que no puede rechazar: hacer que se corra, y su deuda comenzará a desaparecer. Pero ella no es la única puta hambrienta de pollas en este hotel ...