Descripción de escena:
Sandra medita sobre los detalles más sutiles de la vida. Tranquilo, es tan hermosa, piensa. Sería una pena molestarla, a menos que... Sentado justo a su lado, ve suavemente si ella se desvanece. Y lo hace. Ambos bailan sus manos por el pecho del otro, estimulan pezones y sus deseos ardientes. En el auge de la obra, se giran para cabalgar para sentir los vaivén tormentosos del placer.




















































































